Andar, hablar, pensar

Cuando nacemos traemos con nosotros tres regalos que gradualmente se desenvuelven durante nuestros tres primeros años en la tierra; el regalo del Habla, del Pensar y del pararse Erguido, del caminar.

Tres dones...

Andar, hablar y pensar...

  • Después de que un niño ha llegado de su cobijo divino, el mundo sensorio que le rodea se abre gradualmente. Desde la posición horizontal y pasando por el sentarse y gatear, el niño finalmente llega a uno de los momentos más importantes y dramáticos en la vida: se yergue y comienza a andar con las manos libres. El ser capaz de orientarse, mirar arriba y al frente, salir al mundo, hacer acciones humanas y ejercitar su voluntad, coloca al niño dentro de la comunidad humana. La gran cuestión es, ¿cómo pueden los padres apoyar estas manifestaciones de la voluntad humana emergente mientras aún mantienen su actitud de cuidarle?
  • Gran maravilla y júbilo acompañan las primeras comunicaciones cuando el niño, reconociendo a sus padres, dice por vez primera “mamá” o “papá” con una gran sonrisa. El niño tiene la capacidad interior de aprender gradualmente a hablar a través de la imitación de las palabras que escucha. Qué responsabilidad tenemos como adultos de las palabras que usamos y de cómo le hablamos al niño. La habilidad de llevar el contenido del propio ser en el lenguaje y en el sentimiento a otro ser humano, se desarrolla de forma gradual y sigue desarrollándose a través de nuestras vidas, mediando entre el pensar y la voluntad.
  • Paso a paso la habilidad del niño para reflejar el mundo que le rodea se desenvuelve en el pensar. El mundo percibido entra al alma del niño en forma de conceptos y pensamientos simples, como una búsqueda inicial de significado en la vida. Qué reto para los padres el decidir cómo, en qué etapas y a qué tipo de mundo introducirán primero a su hijo.

El nivel de desarrollo de nuestro pensamiento, sentimiento y voluntad, como manifestación de nuestras fuerzas anímicas pone un ‘sello’ a todas nuestras actividades y a toda nuestra vida en la tierra. Si reconocemos el origen divino de estos tres regalos para nuestra vida en la tierra, pueden entonces renovarse continuamente a la luz del espíritu y pueden traernos sanación a nosotros y a nuestra tierra. A través actos de ennoblecimiento gradual y renovación podemos ofrecer nuestra gratitud llena de reverencia a las potencias divinas que nos han brindado lo que somos reconociendo de manera consciente y desarrollando las capacidades divinas recibidas.  Esta lucha nos lleva en nuestro camino, paso a paso, a la luz de nuestra consciencia para encontrar y re-establecer nuestra conexión con el Espíritu divino en nosotros y en el cosmos.

Durante nuestra vida, desarrollamos nuestra capacidad de pensamiento a través de la escolarización, particularmente en las ciencias del mundo externo, tales como las matemáticas, a través de lo cual obtenemos cierta experiencia en el pensamiento exacto. Para llegar a una comprensión más clara de nuestras experiencias interiores en lo que respecta a los fenómenos del mundo y crear un puente entre ambos, llegamos a una nueva ciencia: La Ciencia Goetheana. A través de sus investigaciones Rudolf Steiner desarrolló a mayor profundidad este trabajo, llegando a la Ciencia Espiritual, en que los seres humanos deben evolucionar y ejercer sus capacidades interiores para convertirse en instrumentos de la Ciencia del Espíritu, que puede llevar a una percepción exacta del espíritu. A través de estos esfuerzos, podemos acercarnos, en nuestro pensamiento, al contenido del regalo divino original, que es la verdad, llevando al significado de la vida. (En el curso del año de estudios, seguiremos los fundamentos y algunos de los métodos de la Ciencia Goetheana y su relación con la Antroposofía-Ciencia Espiritual).

  • El regalo del andar erguido con las manos libres nos hizo realmente humanos, brindándonos la posibilidad del actuar libre y el trabajo libre en el mundo. Este don puede renovarse continuamente a través de nuestro reconocimiento consciente de su divinidad y a través de actuar desde su contenido verdadero: la bondad de lo divino dentro de nosotros. Estos pensamientos libres y conectados con lo divino pueden encender nuestra voluntad para que en nuestras acciones traigamos bondad al mundo, para poder experimentar la moralidad de la vida.
  • En nuestro hablar, a través del mediar entre el pensamiento y la voluntad, también revelamos nuestra esfera del sentir. Con el regalo del habla nos comunicamos en nuestras relaciones sociales y a través del desarrollo artístico creativo consciente podemos, paso a paso, encontrar el camino al contenido espiritual de este regalo divino: la belleza en la esfera del sentir. A partir de esta belleza, de la creatividad artística, fluye la alegría de la vida.

Si pensamos, sentimos y actuamos (voluntad), no de acuerdo con nuestra naturaleza inferior sino de acuerdo a lo Divino en nosotros, entronces traemos a nuestra vida el poder del amor divino que puede penetrar, con sus fuerzas sanadoras, todos nuestros actos terrenales. A través del camino de nuestra vida, ennobleciendo gradualmente cada uno de los tres regalos divinos, podemos acercarnos, con gratitud, a los seres divinos que nos los han otorgado.

La siguiente tabla nos ofrece una visión general de cómo podemos trabajar realmente con los regalos divinos durante nuestra vida. Con nuestra VOLUNTAD, trabajando a través de nuestras extremidade (sistema metabólico-motor), podemos realizar acciones orientadas a la BONDAD y experimentar la MORALIDAD de la vida. Nuestro SENTIR en la comunicación, a través de nuestro corazón (sistema rítmico), puede llevarnos a la BELLEZA y a la ALEGRÍA de la vida. Con nuestro PENSAMIENTO, a través de la reflexión interna (sistema neuro-sensorio), nos acercamos a la VERDAD y al SENTIDO de la vida.


¿Dónde inicia el Sendero y hacia dónde lleva?

Los niños pequeños vienen a este mundo a ser cuidados por sus padres, trayendo consigo los regalos divinos, y desde el principio el niño es influenciado por la intervención humana en forma de su educación, cuidados y acciones. En el momento en que la madre elige lactancia a libre demanda o lactancia por horas, esto marca el inicio de la educación del niño. Si la madre protege o expone al niño a mayor o menor luz, este es uno de los inicios de los cuidados. Si se permite al niño moverse en libertad, o si se le envuelve firmemente para protegerlo (restringiendo así el movimiento), estas son las primeras guías hacia hacer o no hacer (acciones). Así el niño y sus padres se conectan continuamente con los regalos divinos de pensamiento, habla y andar erguido. Éstos trabajan a través de las fuerzas anímicas de pensamiento, sentimiento y voluntad del niño que ahora resguardan la esencia de estos regalos: verdad, belleza y bondad, que se manifiestan en el sentido, alegría y moralidad de la vida.

Verdad, Belleza y Bondad también tienen sus polos opuestos en lo Falso, lo Feo y lo Malo y estos están ahí también en el entorno del niño. El niño pequeño está entera y confiadamente abierto al mundo y, a través de la imitación, se identifica con las personas con quienes se encuentra y toma todo del mundo que le rodea sin defensas reales. Incluso la leche materna pasa a través de la pared intestinal sin mucho cambio.

Entonces, ¿qué debe estar y qué no debe estar en el entorno del niño pequeño? Qué difícil pregunta… Digamos, por ejemplo, que hay flores artificiales en el cuarto. El niño absorbe la falsedad. Como ilustración de esto, muchos años atrás, cuando compramos nuestro primer radiograma (en esos tiempos era una gran caja, del tamaño de un piano), nuestra hija de tres años, que había asistido a conciertos en vivo antes, escuchó cuidadosamente el primer disco que tocamos. Después de un momento de contemplación dijo ‘¿dónde están las personitas que tocan la música en la caja? Estaba desconcertada. Los objetos feos, como las imágenes, juguetes o una discusión llena de emociones y gritos frente a un niño son tomados y absorbidos, incluso si el niño no tiene idea respecto al significado del contenido. Qué responsabilidad para los padres, y más tarde para los maestros, la de ayudar y guiar al niño en el sendero hacia la Verdad, Belleza y Bondad –los tesoros divinos- y minimizar la exposición a lo Falso, Feo y Malo.

Esta ayuda y guía para el niño en el sendero necesita ser llevada a cabo de formas diferentes durante las diferentes etapas del desarrollo del niño. Durante los primeros siete años, culminando con la segunda dentición, existe un gran desarrollo físico con un uso activo de las extremidades y VOLUNTAD. El siguiente periodo, hasta la pubertad, trae un gran desarrollo y sensibilidad la esfera del SENTIR. El llegar a la edad adulta después de la pubertad trae consigo la posibilidad del PENSAR claramente respecto al mundo.

Durante los siete primeros años en la vida de un niño en una escuela Steiner/Waldorf el objetivo es mostrar, a través del ejemplo, de actividades y experiencias, la bondad en el mundo. De los siete a los catorce años (pubertad), el objetivo es que el niño experimento la belleza del mundo a través de la expresión artística desde todos los puntos de vista. Finalmente, desde la pubertad hasta la edad adulta (21 años), la verdad en el mundo se presenta al estudiante pensante. Más adelante se hablará más respecto a la educación y las escuelas Steiner/Waldorf.

Belleza, bondad y verdad en cada acción...

Recuerda el proceso: ¿Qué es lo que se? (Verdad) ¿Cómo ofrezco cuidados? (Belleza) ¿Qué puedo hacer? (Bondad). Los opuestos, las polaridades, también están ahí y son realmente nuestros maestros para ayudar a desarrollar nuestra consciencia para que podamos avanzar hacia el auto-conocimiento y la libertad. La primera regla (a veces la más difícil) es que debemos ser objetivos y honestos con nosotros mismos. Ejemplo: Si tienes niños, observa lo que les rodea (¿Verdad, Belleza, Bondad?). Digamos que uno de los niños mira mucha televisión y juega videojuegos por horas. ¿Cuánta verdad o falsedad existe en ello? (¿Realidad virtual?) Esto no significa que prohibas al niño la TV y videojuegos, pero pregúntate: “¿Dónde estoy realmente entre estas polaridades?” y “¿dónde está el niño?”. A través de educarme a mí mismo puedo darme cuenta y sopesar los efectos reales de la TV y la computadora en un niño. Puedo realizar una decisión más consciente respecto a cómo cuidar y qué hacer. Puedo decidir crear juegos verdaderamente imaginativos, juguetes, representaciones, trabajos u ocupaciones para que el niño re-equilibre la balanza si está se está inclinando de forma opuesta a los regalos divinos. 

Describe una situación en que puedas hacer un cambio en el cuidado de los niños a tu cargo, tomando en cuenta los principios de belleza, bondad y verdad:

Ejercicios...

Mira este dibujo en blanco y negro. Repentinamente del caos, una figura aparece. Es como si se hubiese prendido una luz. ¿Qué sucedió? El patrón registrado en la retina es el mismo que antes; no existe cambio sensorial. Entonces la diferencia no es sensorial. La estimulación de la retina es la misma, pero a través de nuestro esfuerzo, la organización, la apreciación de los elementos ha cambiado. Esta percepción no-sensorial de ORGANIZACIÓN está en la percepción del SIGNIFICADO (O SENTIDO). Una experiencia puramente sensorial es un estado de consciencia sin sentido.

Primero, trata de mirar casualmente estas imágenes, y  menciona rápidamente lo que viste. Ahora, intenta de nuevo con un poco de intención y esfuerzo, para encontrar algo más o alterar lo que has visto. Las tres imágenes presentarán a tu consciencia un significado alternativo. (Escribe en tu Diario lo que has observado en este ejercicio con las cuatro imágenes).

Cuando llegamos a un repentino reconocimiento de un elemento de verdad, frecuentemente exclamamos: “¡Ya veo!” Sentimos con placer que reconocemos algo nuevo. La consciencia tiene la estructura de la intencionalidad y siempre está dirigida hacia un ‘objeto’.

Cuando miramos el patrón en la primera imagen con una consciencia pasiva de quien mira, encontramos que no tiene significado. Sin embargo, si la miramos de nuevo con una consciencia participativa más activa, entonces nuestra mente constructiva está ocupada en encontrar, organizar el SENTIDO. Goethe desarrolló, a través de experimentos y ejercicios, el fundamente de la ciencia de la Fenomenología, aplicando esta ‘consciencia participativa’ activa en la observación del mundo de las plantas. En lugar de observar las plantas con una consciencia pasiva de mirar, él ‘participó’ en los procesos de vida de la planta y siguió esto procesos sin teorizar ni explicar nada ante los fenómenos que experimentaba. Nombró este método de observación ‘el poder perceptivo del pensar’, siempre buscando el SENTIDO. Después de muchos ejercicios diligentes, el libro de la naturaleza se abrió a su poder perceptivo del pensar y comenzó a revelar muchos ‘secretos manifiestos de la naturaleza’. La cognición se ocupa de la condensación del significado, no de los datos sensoriales. Esta condensación del sentido llevó a Goethe a una búsqueda, en muchas áreas, del origen de los fenómenos, EL ARQUETIPO. Conjeturó que debe existir una planta original a partir de la cual todas las otras plantas se derivaron -¿de qué otra forma reconoceríamos que la planta que está frente a nosotros es realmente una planta? Goethe también aplicó este método a sus extensos estudios sobre los fenómenos del color. Durante el año, estaremos trabajando con más aspectos de la ciencia fenomenológica de Goethe.

Rudolf Steiner desarrolló el poder perceptivo del pensar de Goethe transformándolo en el ‘mirar’ consciente en el pensar, donde un nivel mayor de cognición es posible a través de la condensación del sentido (significado) y a través de una menor atención a los datos sensorios, durante este proceso. Este pensamiento ‘asensorial’ en meditación puede llevar a niveles más altos de consciencia y de sentido (significado). Trataremos de desarrollar nuestras capacidades en esta área a través de muchos ejercicios y experimentos diferentes de ampliación de la consciencia.