Cuestiones constitucionales en la edad escolar.

Cada niño tiene que aprender a manifestar su ser del yo a través de estas características constitucionales y cualidades, para poder conformarse a si mismo cada vez en mayor medida. Es misión conjunta de la pedagogía y la medicina de la infancia y de la edad juvenil , ayudar a la individualidad del niño, en la tarea de trans-individualización de su cuerpo, mediante sus posibilidades constitucionales.

Cuestiones constitucionales.

El niño en edad escolar - cuestiones constitucionales

EL NIÑO EN EDAD ESCOLAR

MISIONES CONJUNTAS DEL MEDICO Y DEL MAESTRO CUESTIONES CONSTITUCIONALES EN LA EDAD ESCOLAR

Michaela Glöckler


1. EL NIÑO DE CABEZA GRANDE Y EL NIÑO DE CABEZA PEQUEÑA

En lo expresado por R. Steiner acerca de niños difíciles, en vano se buscan diagnósticos tales como “disfunción cerebral mínima”, “alteración agresiva del comportamiento” , “hiperquinesia”, o “cambio con reacción al medio ambiente”. Como contemporáneos que debemos vivir con esta terminología , tenemos que ir descubriendo la manera con la cual R. Steiner describe a los niños, el modo mediante el cual indica caminos para aproximarnos al ser de un niño. En la conferencia del 6/2/1923(GA302) , así como en las conferencias “Conocimiento del hombre y configuración de la enseñanza”(GA302) describe 6 tipos de niños : el niño de cabeza grande y el de cabeza pequeña, el niño cósmico y el terrenal , el niño rico y el pobre en fantasía. Esa tipología brinda, conjuntamente con sus indicaciones con respecto a los 4 temperamentos, un contexto de condiciones constitucionales básicas. Cada niño tiene que aprender a manifestar su ser del yo a través de estas características constitucionales y cualidades, para poder conformarse a si mismo cada vez en mayor medida . Es misión conjunta de la pedagogía y la medicina de la infancia y de la edad juvenil , ayudar a la individualidad del niño , en la tarea de transindividualización de su cuerpo , mediante sus posibilidades constitucionales.

Como, a diferencia del trabajo que se realiza tomando en consideración los temperamentos, aun se desconoce en gran medida cómo poder manejarse con los 6 tipos infantiles , estos aportes tienen la finalidad de despertar el interés al respecto.

En su descripción del niño de cabeza grande y el de cabeza pequeña , R.Steiner parte de la trimembración del cuerpo humano. En presencia del médico escolar Eugen Kolisko señala como fundamental , que la concepción del hombre trimembrado “se encarne” en el maestro y en el médico. Puesto que recién cuando tengamos una experiencia interior de estos tres sistemas , una concepción interior de los mismos y de las fuerzas con ellas relacionadas, esos conocimientos podrán cobrar una acción orientadora , que despierte comprensión con respecto a aquello que vivencian y padecen los niños – pero también con respecto a lo que necesitan en la enseñanza. Orientemos nuestra mirada entonces al organismo trimembrado y su relación con el mundo.

Existen 3 posibilidades para el hombre de relacionarse física , anímica y espiritualmente con el mundo. Obtenemos la relación con el mundo a través de los sentidos. A través de los sentidos el hombre está abierto, para gustar, oler , palpar y mirar el mundo. Conectado a ese sistema de sentidos se encuentra el pensar , que traslada las vivencias sensorias a la representación. Esa relación neurosensoria hacia el mundo es de modo tal , que nuestros órganos nerviosos y sensorios trabajan tanto mejor , cuanto mejor logremos sumergirnos realmente en las cualidades del mundo, percibiendo realmente aquello que existe y llevándolo a la representación. Como perceptores, como pensantes, logramos una similitud con el mundo, nos adaptamos cuidadosamente e intentamos comprender lo realmente existente .Buscamos la coincidencia con las condiciones mediante la observación y mediante el pensamiento. Tal como ve la flor, por ejemplo, mi interlocutor, la quiero ver yo también, entonces habremos visto lo mismo. Coincidimos en la contemplación de una verdad objetiva. En nuestro ámbito superior, el ámbito neurosensorio, tenemos la facultad de captar al mundo de manera tal , de recibir sus impresiones del mismo modo como es .De esas impresiones se forma la riqueza de nuestra vida anímica.

Algo muy diferente acontece con la relación hacia el mundo a través del sistema metabólico, sobre todo la boca , el canal intestinal y el ano. Imaginemos el bolso de compras para el fin de semana , con todas esas delicias, hasta el helado , el pescado congelado y la espinaca. Todo esto pasa por nuestro cuerpo el fin de semana. Aquí tenemos lo justamente opuesto a aquello que acontece en el sistema neurosensorio . Tratándose de una digestión correcta , nada permanece tal como era antes. Ya con los dientes comenzamos por nuestra parte a “ impresionar” al mundo. Presionamos y mordemos con vigor , de modo tal que lo recepcionado se modifica, porque recibe la impresión nuestra . A continuación disolvemos las sustancias durante el proceso de la digestión , las analizamos y las mineralizamos .El mundo re-nace dentro de nosotros , dejando de existir en su ser-propio y así se conforma en ser humano. Tiene lugar un morir y un nacer , lo típico para el metabolismo es empero la edificación de la sustancia humana propia a su cuerpo , a partir de las sustancias vegetales y animales muertas pertenecientes al mundo , así como los minerales disueltos. Esa nueva creación, esto absolutamente individual que una vez sola se forma en el ser material del mundo , es creado a través del metabolismo , en el cual se sintetiza la proteína individualizada propia del cuerpo . Del mismo modo que el hombre se conforma en mundo a través de la toma de conocimiento, el mundo se torna en hombre mediante el trabajo de los órganos metabólicos . La tercera relación y apertura hacia el mundo , es la que se establece a través de la respiración. Aquí no se trata de sustancias liquidas o sólidas , como en el caso de la nutrición , tampoco de luz , aire , sonido, calor como en el caso de las impresiones sensorias , sino una apertura hacia el aire . Observamos aquí, una peculiar actividad en el centro , al ser recepcionado e intercambiado algo del mundo – a modo de metabolismo - , o sea , oxigeno y ácido carbónico . Tomamos del aire inspirado un 4% de oxigeno, y espiramos aquello que se ha formado en nosotros y lo que ya no necesitamos : el ácido carbónico. Lo peculiar empero, es que la mayor parte del aire inspirado abandona el cuerpo sin experimentar cambio. Con respecto a esa parte del aire que permanece inalterado , tenemos una similitud con la vida de nuestros sentidos y el sistema nervioso , donde captamos al mundo tal cual es y dejamos que siga siendo así. Lo particular es , que en esta esfera del centro, cuantitativamente lo individual no ocupa un primer plano , sino aquello que, sin modificar, dejamos perdurar como “mundo” al inspirar y espirar, siendo que la mayor parte de respiración participa “ sin ser utilizado” y entra así en movimiento . Esto queda demostrado por el hecho de que en el aire que espiramos conservamos aun el oxigeno suficiente (alrededor del 17%) como para poder revivir con el mismo a otra persona , en caso de que haya sufrido un paro respiratorio. Y aun puede proveerse a si mismo con los 4 % de oxigeno que necesita para su respiración , su “recambio gasífero”. Es así entonces , que en el medio del hombre , en su parte central, los intereses generales del mundo llegan a una maravillosa armonía en provecho del mundo. Por lo tanto , el hombre dispone corporalmente de un excedente, que promueve que pueda entregarse al mundo en una medida mayor a la que debe reclamar para si mismo.

La parte central del hombre respira asimismo entre el peso del cuerpo y su liviandad . Aquí yacen también dos peculiaridades de las aberturas polares del sistema nervioso y del sistema metabólico. El sistema nervioso, que tiene su centro en el cerebro , flota en el liquido cerebral. Está expuesto a una fuerza ascencional y en parte está exento de la fuerza de la gravedad. Cuando miramos empero al espacio abdominal , mas abajo del diafragma , vemos , cómo están colgados los órganos y cómo están supeditados al peso. En una persona delgada por ejemplo , el estómago, de hecho, cuelga hacia abajo, y en la persona corpulenta , donde el interior se encuentra acolchado con grasa es presionado hacia arriba . Vemos entonces con toda claridad, que mas abajo del diafragma, las influencias de la gravedad se apoderan del hombre metabólico , mientras que el sistema nervioso se encuentra ampliamente liberado del peso , según el principio de Arquímedes, flotando mediante las fuerzas de ascenso. Acorde a ello , vivenciamos las facultades anímicas pertenecientes al organismo trimembrado. Nuestras vivencias concientes y nuestros pensamientos los experimentamos como luminosos y livianos , no materiales, no pesados . Aun cuando nuestros pensamientos giran alrededor de un problema , siendo entonces “pesados “, son livianos en ese sentido. En la parte media , en la función pulmonar, en el tórax , existe una baja presión constante , que aumenta al inspirar y sigue existiendo al espirar , de modo que los pulmones siguen tensados y no colapsan. Así se produce en la parte media , en ocasión de la inspiración y la espiración, en ese presionar y succionar , una equiparación entre el arriba y abajo , entre liviandad y peso , determinada por la liviandad. Y así vivenciamos nuestra vida de los sentimientos también como algo liviano , algo pleno de movimiento , aunque lo percibamos mucho más sujeto a nuestro cuerpo que el pensar. La voluntad, en cambio, la vivenciamos completamente sujeta a nuestro cuerpo y a su peso. Cada uno de nuestros movimientos debe ser ganado con esfuerzo a la fuerza de la gravedad , al liberar de la misma a nuestras extremidades activas. De triple manera estamos conectados físicamente con el mundo. De triple manera empero también nos insertamos anímicamente dentro del mundo, actuando, tomando conocimiento, y en la parte del medio , en el sentir , buscando la armonía entre nosotros y el mundo. El ritmo de nuestra respiración afinado armónicamente dentro de las condiciones rítmicas del universo. Cuando en los momentos de serenidad física contamos 18 respiraciones por minuto , esto son 1080 respiraciones por hora y 25920 respiraciones en el curso del día de 24 horas. Este es el número de años que el sol precisa para transitar con su punto primavera a través de todo el zodíaco. 25920 años conforman el así llamado año platónico. Una y otra vez Rudolf Stiener ha señalado esa relación especial de la vida humana con el curso del mundo. Lo que contiene el curso de un año para el sol: invierno y verano – frío y calor- y las escenas de transición en primavera y otoño, es comparable a un día que el hombre pasa en la tierra , donde experimenta la noche y el día , el frío y el calor, y entre ambos , el maravilloso clima de transición matinal y vespertino .

En el lactante y en el niño pequeño el sistema neurosensorio y el sistema metabólico se encuentran unidos aun, sin el espacio del medio de vigorosa acción autónoma. Al llegar los niños luego a la escuela, la misión principal de los maestros y los médicos consiste en brindar un apoyo pedagógico y medicinal a esa parte media. Puesto que allí, en esa parte media del hombre, donde deben encontrar armonía las necesidades personales y lo concerniente al mundo , allí nos sentimos ser humano en mayor medida . Cuando se nos dirige una palabra descortés , nos sentimos tratados inhumanamente , mientras que una palabra comprensiva o un acto adecuado nos reconfortan y son vivenciados como valorización del ser humano. En esa esfera de consonancia con el mundo, donde celebran su encuentro el autoconocimiento y el conocimiento del mundo, en armonía , vive lo humano. Es nuestra misión , ayudar a fomentar eso humano y vigorizarlo , a través de la educación.

Hay niños en los cuales ambos sistemas , el neurosensorio y el metabólico , se hallan en desequilibrio desde un comienzo. De estos niños habla Rudolf Steiner en su conferencia del 6/02/1923, donde luego agrega la nota tranquilizadora ,diciendo que en realidad no existe persona alguna en la cual ambos sistemas funcionen en absoluta armonía recíproca. Sucede que el platillo de la balanza se inclina siempre un poco a un lado o al otro .Por ello es importante mirar a los niños con la pregunta en nuestro corazón: en ti, como se comportan estos tres sistemas entre si?. Como puedo ayudarte a fortalecer el medio?. En el curso de la conferencia mencionada ,Steiner describe las características de los dos tipos de niños que pueden ser realmente abarcados en relación con esta trimembración, vale decir , los niños de cabeza grande y los niños de cabeza pequeña. Tenemos el sistema de los nervios y de los sentidos .Lo entendemos del modo correcto únicamente si tomamos conciencia de que en el sistema neurosensorio impera una ley , que no es la ley de la materialidad terrenal físico-química, y que mediante el sistema neurosensorio el hombre se coloca por encima de la ley de materialidad terrestre. El sistema neurosensorio, en su formación, es el resultado de la vida pre-terrenal. El hombre posee aquel sistema neurosensorio que ha adquirido en conformidad con su vida preterrenal, de modo que este sistema neurosensorio es adecuado también para desarrollar toda actividad que se refiere a lo anímico-espiritual de modo separado , por el hecho de que en realidad toda la ley material del sistema neurosensorio fue sacada de la materialidad terrena”. Cuando en un niño predomina la formación de la cabeza frente al tronco y las extremidades , esto muestra que el sistema neurosensorio no se encuentra integrado armónicamente con los demás miembros . Steiner acota con respecto a este tipo constitucional, que el cuerpo astral y el yo del niño dudan frente al aproximarse al sistema neurosensorio, razón por la cual estos niños tienen la inclinación de permanecer en un estado de sueño , alejado de lo terrenal, en lugar de participar activamente y atentamente de los procesos terrenales a través de los órganos sensorios abiertos. Así como el cerebro flota dentro del liquido cerebral , alejado de la gravedad terrestre, amparado dentro de la cápsula del cráneo , estos niños están en peligro de abandonarse a esta dinámica propia del sistema neurosensorio. La cabeza grande con ello relacionado , no es un solamente un asunto de dimensión externa (en mayor o menor medida se lo puede observar en el contorno de la cabeza), es sobre todo también una cuestión de preponderancia funcional del pensar frente a un despierto captar del mundo circundante a través de la percepción sensoria, como consecuencia de una carente integración de los procesos neurosensorios al organismo restante. Imaginemos a un niño de cabeza grande en este sentido. Camina a través del aula algo ensimismado o como sumido en sueño. Parece que no participa de su medio circundante y acorde a ello , no muestra reacciones vivas. A menudo , lo vemos parado en algún lugar, mirando a su alrededor, ensimismadamente. No se tiene la impresión de que está observando las cosas con atención. Parece tener mas bien una imagen general de las cosas que están pasando. Al llegar a la escuela por la mañana podemos encontrar a este niño tal vez ya sentado en su lugar, o parado junto a la ventana, y en invierno , preferentemente junto al calefactor. Le cuesta un poco concentrarse y diferenciar con exactitud y , en lo que al escuchar detenidamente y al captar se refiere, es mas bien superficial. No puede retener con claros pensamientos las cosas que le acontecen y mantenerlos a su disponibilidad. Porta dentro de si en cambio, un cúmulo de imágenes y sueños , es rico anímicamente y dotado de un determinado alegre buen humor. Su temperamento es prevalecientemente sanguíneo-flemático. La cuestión es: Qué puede hacerse aquí para lograr un equilibrio?.Qué sentimientos, qué percepciones debemos despertar, para estimular al niño a la diferenciación para que profundice las cosas, para que las haga aterrizar?. Hablando en imagen , tiene que aprender a sentir la diferencia entre frío y calor, sobre todo ,la delimitación y la contracción frente al calor difuso, nebuloso, el choque , y el despertarse junto a la experiencia sensoria del frío. Hablamos del frío “cortante”, jamás del calor cortante. Es asimismo directamente vivenciable , que una cabeza fresca favorece una contemplación clara y sensata. Es así que Rudolf Steiner recomienda promover en el caso de estos niños de cabeza grande , sensaciones de frío, sobre todo en el ámbito de la cabeza. En algunos niños es suficiente un lavado de cabeza con agua fresca por la mañana, algunos niños necesitan que ese lavado se extienda hasta la cintura. Que sucede al proceder de esta manera?. Mediante estas percepciones sensorias despertadas , las percepciones de la diferenciación de calor y frío , la vida del pensar del niño se conecta a las funciones de los órganos sensorios. El desequilibrio entre los sistemas se produce justamente por el hecho de que el yo y el cuerpo astral del niño se relacionan de manera titubeante, vacilante con el instrumento físico del sistema nervioso. Al ejercer empero estímulos vigorosos , que incentivan la percepción diferenciadora, despertándolos de sus sueños difusos, el cuerpo astral y el yo se estimularan para una relación mas estrecha con el sistema neurosensorio. En realidad, el niño preferiría seguir soñando, de modo tal que las cosas pasen a su lado , en lugar de internarse a aquello que lastime, que corte, que es frío, genera conciencia y autopercepción. Al brindarle al niño – de modo amoroso- un lavado de agua fresca , le ayudaremos a entrar al mundo sensorio, al mundo de las diferenciaciones, del frío , de la dureza, de lo nítido. Esta es una parte de la terapia. Preparamos un poco de “invierno” , para que puedan generarse el estar despierto y la claridad. En segundo término Rudolf Steiner recomienda apoyar ese proceso del despertar para el mundo sensorio, a través del metabolismo, para fomentar también de este lado el equilibrio entre los sistemas. Esto se podrá comprender cuando nos preguntamos: de que manera vive el discernimiento, lo analítico , lo inexorable en el metabolismo?. Vive en el hecho de que estamos en condiciones de disolver substancias disgregándolas de su asociación. Eso es lo que uno lleva a cabo en el metabolismo. Su otra misión se encuentra en una dirección completamente polar: cuando las sustancias recepcionadas han sido destruidas y aisladas, el sistema metabólico promueve la creativa edificación de la sustancia propia. Cuando mas nos tornamos nosotros mismos dentro del saludable metabolismo, tanto mejor nos podremos entregar al mundo a través del sistema nervioso. Aquí, Steiner llama nuestra atención con respecto a una ley de polaridad. Cuando en la parte superior he sido lavado con agua fresca, adquiriendo así una mayor conciencia, esto apoyara en el metabolismo-a modo de una especie de correspondencia - el proceso de descomposición y la elaboración de sustancias nutrientes. Cuando empero el organismo por lo contrario es estimulado a liberar sustancias de su asociación en el metabolismo para recibirlas en su relación de vida- de trabajo sintético - entonces , de acuerdo a ello se vigoriza la facultad de poder pensar asociando y sintetizando. Rudolf Steiner recomienda a los médicos que averiguen cuidadosamente los hábitos nutricionales de las familias. Puede suceder , por ej. , que en una familia se consume poca sal por el hecho que la madre o el padre sufren una afección cardíaca y de esa manera los niños también reciben poca sal. La sal, como sustancia cristalina que se forma a partir de la aleación de las mayores polaridades de acidez y alcalinidad, es significativa para todo el organismo. Cuando el organismo no aprende a disolver la sal, a recepcionarla en su relación conjunta y a elaborarla , no puede mantenerse en su correcto equilibrio, la función del sistema nervioso con la actividad metabólica. Mediante el suficiente salado de los alimentos, o mediante el suministro medicamentoso de aleaciones de plomo – determinadas sales de plomo que podemos suministrar – el cuerpo es apoyado en el análisis de las sustancias sólidas de las sustancias salitrosas puras. De esta manera , a través del metabolismo se estimula la capacidad clara del discernimiento en la conciencia – el conciente separar y unir. Estas son ayudas para el niño de cabeza grande. Pasamos ahora a observar al niño de cabeza pequeña, que no se inclina a la vivencia de la fuerza ascencional, de la salida de si mismo, en el cual empero no se domina suficientemente la dinámica del metabolismo, porque el cuerpo astral y el yo del niño no intervienen debidamente en el metabolismo , no quieren relacionarse fehacientemente con esa destrucción y resurrección de la sustancia. Qué sucede, cuando esa relación no se lleva a cabo de manera debida , cuando el metabolismo no es compenetrado de modo satisfactorio por la individualidad del niño?.Tenemos entonces frente a nosotros un ser , que constantemente se halla un poco bajo tensión, que tiene que confrontarse con la dinámica propia y la fuerza propia de las sustancias y las materias , que ingiere con los alimentos. Se trata de niños que ciertamente son apremiados un poco por los procesos de nutrición y de digestión. A menudo comen con avidez, apresuradamente e irregularmente, según lo que se trate. Es así que también su digestión es irregular. A menudo poseen defecaciones abundantes , no del todo digeridas. Puede suceder, que durante dos días no tengan defecación alguna , para pasar luego al “ritmo rápido”. En caso de la consulta detenida , nos daremos cuenta, que todo el comportamiento restante posee un deje de avidez , de apremio. Cuando un niño está expuesto de esta manera al ardor del metabolismo , pero también a la fuerza y a la dinámica propia de las diferentes sustancias , sin que éstas puedan ser dominadas y elaboradas suficientemente , puede mostrarse fogoso , violento, colérico, a consecuencia del efecto ulterior de las sustancias. Una vez gastadas esas fuerzas , puede suceder que el niño, pálido y agotado se encuentre arrinconado , ensimismado y melancólico bajo el lastre de las sustancias. Rudolf Steiner acota al respecto: “De los tres sistemas del hombre , el sistema metabólico es el que en mayor medida depende del continuar dentro de si , los procesos materiales exteriores , de modo tal , que si conocemos los procesos que tienen lugar sobre la tierra mediante la física y la química , sabremos qué procesos tienen lugar dentro del hombre , al poseer un sistema metabólico; no sabremos nada acerca de las leyes que imperan en su sistema neurosensorio...”(GA302). Y sigue diciendo: “Cuando un niño tiene carencia de concepción sintética y de concepción constructiva, no puede formularse imágenes con respecto a las cosas, sobre todo , en lo que al arte respecta es un pequeño salvaje, tal como suele ser en muchos niños en la actualidad, esto es un síntoma del desorden imperante en el sistema metabólico...”(GA302). Aquí, el cuerpo astral no interviene fehacientemente en el organismo metabólico de las extremidades y necesita un apoyo. De qué manera podemos ayudar a un niño con estas dificultades para superar estas tendencias propias del metabolismo?. Mediante qué ayuda, el cuerpo astral y el yo del niño pueden recibir apoyo en su trabajo integrador al organismo en su conjunto , a partir del metabolismo?. Aquí, el maravilloso remedio es el calor – un fomento después del almuerzo , o antes del dormir. En el lenguaje de la medicina actual se diría: el calor relaja al tenso sistema nervioso, estimula armoniosamente los nervios de la digestión, por así decirlo , actúa de modo estimulante , descongestionante, fomenta la digestión. Rudolf Stiner nos lo dice de manera imaginativa: “Las potestades divino-espirituales promueven el calor del verano , el frío del invierno , se trata de efectos espirituales que se logran por los poderes divino-espirituales , a través de medios materiales”(GA302).El empleo del calor, es terapia de verano desde afuera , que ayuda a que las sustancias y materias puedan transformarse en sustancias humanas. También estos niños pueden recibir apoyo a través de la alimentación, estimulándose al metabolismo mediante una sustancia clave, o sea, mediante el azúcar. Es conveniente darles a estos niños una nutrición de fácil digestión , de rica y diferenciada combinación, que contiene a su vez siempre algo dulce para el postre. Hoy , nos parece un poco extraño , recibir la recomendación de suministrarle dulce a los niños .No tenemos que olvidar empero , que Rudolf Steiner ha dicho esto en una época –tres años después de finalizar la guerra-cuando el azúcar era material restringido y cuando muchos de los niños estaban desnutridos. Para los niños mencionados , se trata del efecto vivificador , que ejerce el azúcar – que se ha generado en el calor de las flores y los frutos – sobre el metabolismo. Hoy tenemos que agregar, que el azúcar , por supuesto , de modo saludable deberá ser integrado en las comidas y no debe ser consumido en forma de golosinas a cualquier hora. Estas son ayudas , que pueden ser complementadas medicamentosamente , a través del suministro homeopático (argentum) , dado que la plata es una sustancia que se adapta por completo a esa voluntad edificadora del metabolismo, dándole al cuerpo astral y al yo del niño la posibilidad de hallar la conexión a los procesos de la digestión. Al tratarse del empleo de medicamentos , es indispensable empero , la consulta al médico escolar o al medico de niños. Con toda justicia , los padres reaccionan con rechazo a las recomendaciones medicamentosas por parte del maestro .Al proponérseles en cambio hablar con el médico escolar acerca de la posibilidad de un tratamiento medicamentoso, por el hecho que existe la experiencia que esto cobra un efecto positivo sobre el comportamiento en la escuela , esto es aceptado en la mayoría de los casos.

A partir de la historia clínica de un niño que se me ha presentado en primer grado , un típico niño de cabeza pequeña, he aprendido que esta terapia está acompañada del éxito pleno , cuando se la practica durante todo un año, de todos modos durante un tiempo extenso , sobre todo esos fomentos calientes sobre el vientre. En el suministro de sustancias se intercalarán pausas y se volverá a revisar al niño. Pero ese calor estival del fomento , el metabolismo lo necesita durante un tiempo mayor , a modo de una educación física, lo mismo que el niño de cabeza grande su lavado con agua fresca. A menudo los niños se acostumbran de tal manera, que también el segundo y el tercer año piden su envoltura cálida, y deberíamos seguir proporcionándola. Allí también existe un problema pedagógico, y en ese caso, los maestros pueden ayudarle al médico. Este, tal vez recete la envoltura cálida , pero no dispone del tiempo necesario para seguir de cerca al asunto y decirles a los padres , que no es suficiente colocarle de prisa algo caliente sobre el vientre del niño, para luego alejarse presuroso del lugar. Deberían permanecer un rato junto al niño , con calidez anímica, creando un clima veraniego, contando algo bello , para que el niño pueda relajarse y para que el alma reciba el estímulo necesario para imaginaciones personales y plenas de vida. De esta manera los maestros pueden colaborar para que esta terapia sea amada por los niños , por el hecho de que de pronto la madre ,el padre , la tía amada o la hermana mayor le dedican un tiempo. Y justamente estos niños lo necesitan. A continuación de estas dos normas de tratamiento , en la conferencia mencionada R. Steiner dio algunas indicaciones fundamentales para los maestros y el médico escolar , en el sentido pedagógico. En la actualidad muchos médicos escolares participan en la enseñanza y por tal razón tienen oportunidad de hablar con los maestros acerca de problemas pedagógicos. Permítanme hacer aquí una acotación personal. Experimenté una y otra vez , que para los médicos escolares es difícil hallar justamente aquí el contacto con los maestros , por el hecho de que los médicos mismos no imparten enseñanza, o lo hacen en forma esporádica. Así y todo observan muchas cosas al encontrarse en el aula y presenciar las clases, que pueden ser de utilidad, aun cuando ellos mismos no pueden llevarlas a la práctica, pedagógicamente. De hecho empero, los médicos escolares deben aprender a exponer sus ideas únicamente cuando se las solicite. Una de mis experiencias de principiante mas dolorosas como médica escolar se produjo en mi tercera concurrencia a un segundo grado .Tuve muchas ideas con respecto a aquello que el maestro podría hacer mejor .Es así que le dije todo lo que me había llamado la atención - con el resultado de que durante dos años no fui invitado más a ese grado, por el hecho de que el maestro no pudo manejarse con esas revelaciones y consejos. El saber únicamente es saludable cuando se lo solicita. Sólo entonces se respeta la libertad , sólo así puede prestar ayuda y eso es algo que nosotros, los médicos escolares tenemos que practicar: mirar tan amorosamente que se generen imágenes de la situación y no juicios. Al ser preguntados , entonces podemos hablar sin peligro de la visión de estas imágenes , podemos aconsejar y tratar de caracterizar , presentar procesos y contestar de manera tal , que el maestro lo pueda aceptar y llevar a la práctica.

Qué podemos hacer del lado pedagógico, para los niños de cabeza grande y de cabeza pequeña?. Qué podemos hacer en el aula , cada día , para fortalecer la parte media de estos niños ?.Qué podemos señalar como calidad verano y calidad invierno de esa parte del centro?.Verano e invierno del centro , se corresponden con el frío y la calidez de simpatía y antipatía en el sentir. La antipatía del colocarse detrás de un limite, el colocarse delante de las cosas , el impermeabilizarse; simpatía, el abrirse y llegar al momento de la calma, tal como sucede con la respiración. Abrir, cerrar, calma, siempre de manera trimembrada, y en la calma esta dado el punto de transición, en la cual la inspiración pasa a la espiración. En correspondencia con ello , también el sentir posee su punto central en la calma interior.

En cada clase existe la posibilidad de hacer vivenciar a los niños , la plena envergadura de los sentimientos. La antipatía , espanto , el llorar, fortalecen claramente la inspiración , el permanecer junto a uno mismo. En el sollozo, el aire es absorbido de modo convulsivo, por sacudidas, hasta no poder más. En la risa en cambio , tenemos espiración , un abrirnos, un participar. Es una espiración larga. Ciertamente, nos volcamos hacia afuera al reírnos, hasta exteriorizarnos por completo. Tenemos por lo tanto , los procesos polares: antipatía, el delimitar algo, el lloro inspirador. Simpatía, el abrirse, la risa espiradora. Rudolf Stiener nos indica que, en cada hora de la clase, llevemos a los niños una vez al borde de la risa y luego , aproximémoslos al borde del llanto mediante lo grave y serio y la compasión. De modo tal que los niños puedan experimentar ese centro entre los extremos y puedan formar a su vez el centro entre ambos. Llegan a la ira , al enojo y la indignación, luego nuevamente se relacionan en la vivencia de simpatía , plenamente con lo dicho. Al querer transportar a los niños de esta manera al calor y al frío en cada hora , ya sea en una clase de inglés o de matemática, poca necesidad ni posibilidad se tendrá de recurrir a los apuntes, para recordar qué otra cosa se iba y se podía hacer. Es así que Rudolf Steiner expuso por ello también la necesidad pedagógico-terapéutica de la enseñanza sin el apoyo de apuntes. Cuando el maestro no tiene una clara imagen del contenido de la clase, de hecho no posee la suficiente “interiorización” como para poder generar el clima que el niño necesita para unirse con interés a aquello de lo que se está hablando .Lo que el maestro tiene que decir, no solo tiene que estar escrito en el libro, o bien , vivir en sus pensamientos. Tiene que estar presente asimismo en su vida anímica y volitiva, para poder cobrar significado, importancia e interés para el niño El ser del niño tiene que poder tener un encuentro con el ser del contenido que cobra expresión y palabra a través del maestro. Lo asombroso es cómo este requisito elevado cobra efecto sobre quien imparte la enseñanza. Ese modo de identificación con el contenido de la enseñanza tiene una acción vigorizante y estabilizadora sobre el maestro. Es un remedio que opera milagros cuando alguna vez creemos haber llegado al final de nuestra fuerzas. Al lograr hacer lo que hago , con todo mi amor, con todas mis fuerzas, con todo mi ser , esto a su vez me fortalecerá. No puedo disociarme , realizando algo que de hecho no me agrada. Así , partiría en dos mi ser, y eso requiere fuerza. El momento terapéutico que aquí se evidencia y que yace en la identificación con el contenido de aquello que enseñamos, ha sido formulado así por Rudolf Steiner : “Tenemos que intentar no llevarnos a nosotros mismos al aula , es decir esa persona privada, sino que tendríamos que tener una imagen de aquello en que nos conformamos a través de la materia que estamos tratando en la clase. Entonces seremos algo, mediante esa materia. Aquello que nosotros mismos seremos a través de la materia , cobrará un efecto excepcionalmente vivificante sobre el grado. A partir de ese clima deberíamos impartir la enseñanza , para mí mismo , el enseñar es algo benéfico. Al enseñar , de persona morosa , me transformo en ser humano pleno de alegría”. El efecto de esa postura hacia la enseñanza es vivida de manera inmediata. Por cierto que la identificación con el contenido de la enseñanza tiene que ser tan fuerte , que por ejemplo la canción que vamos a cantar con los niños emane de todos los poros y que a nosotros nos parezca bellísima. Y aun cuando todavía no dominamos del todo el texto, no deberíamos recurrir desesperados al libro, sino simplemente tararear la música, sintiendo afecto por esa música y plena participación. Entonces , el ser del niño tiene la posibilidad de unirse anímicamente – vale decir con su parte del medio- con su sentimiento, con aquello de lo que está hablando el maestro , con aquello que expone. En el sentido de este momento terapéutico actúa sobre todo también la actividad artística en la enseñanza, dado que en el hacer artístico practicamos la identificación plena en su expresión mas pura. Tomemos como ejemplo a la euritmia. Este arte puede generarse únicamente , cuando íntegramente nos introducimos dentro de los sonidos y los procesos .Esa identificación se expresa de triple manera: en la imagen del movimiento , en la percepción del movimiento, y en el carácter ,vale decir ,en la expresión que cada persona le otorga a su movimiento. Practicamos las artes a partir de los motivos mas diversos , pero en definitiva son la gran vía formativa hacia la identificación.

Una enseñanza de tal índole se edifica sobre la presencia de ánimo del maestro. Puede suceder que como docente, de pronto ya no sabemos lo que queríamos decir. Y justamente en esa situación tan desesperante puede suceder , que entonces se hable de algo que para los niños es algo mucho más esencial que aquello que habíamos previsto. Por supuesto que con ello está relacionado un riesgo, pero ese riesgo nos torna interesante para los niños. Un maestro que se destaca por su soberanía y seguridad , por supuesto que puede enseñar con brillantez y tal vez pueda mantener una disciplina excelente. Ejerce empero otra impresión sobre los alumnos que aquel , frente al cual el alumno siente: él también tiene que trabajar y tiene que aprender aún, así como nosotros de él, realmente puedo aprender algo, él aun no lo domina todo sino que está trabajando en las cosas. Y esto es lo que los alumnos tienen que aprender en la escuela: trabajar ; puesto que aquello que le ofrecemos a modo de contenido, lo volverán a olvidar. La manera empero de la cual los guiamos hacia el trabajo interior y exterior, la conservarán durante toda su vida. El esfuerzo que hemos implementado será lo esencial para los alumnos. Lo importante es que logremos involucrar a los alumnos en este proceso, integrarlos a este esfuerzo. Puede producirse un silencio total, cuando el maestro refiere una vivencia personal, de una manera tal que esté plenamente presente en un sobresalto, una preocupación o una dicha. Cuanto más se manifieste la individualidad, cuanto más los alumnos vivencien a su maestro como ser humano, tanto más fácil les será amarlo y aprender de él. Y como todos sabemos, el amor es el mejor fundamento para la disciplina.

En realidad, los alumnos constantemente tienen la tendencia a “portarse mal”, pero se “contienen”porque el maestro les da lástima, o porque lo aman. Entre ambas posturas empero, son impertinentes. La compasión y el amor son las dos fuerzas de las cuales dependemos. Como último remedio para el fortalecimiento pedagógico de la parte media, R. Steiner menciona en la conferencia reiteradas veces citada aquí, la constitución moral del educador, como el medio educativo- higiénico más importante. Aquello que el maestro es en el aspecto moral, lo que ha hecho de sí mismo mediante el esfuerzo propio, lo que ha logrado en el sentido de sobreponerse a sí mismo, en el situar en un segundo plano sus problemas personales, su entrega al contenido de la enseñanza y a los niños, todo esto es lo que lo faculta a un actuar higiénico, lo constituye en ejemplo saludable para los niños confiados a su enseñanza. Puesto que la salud, tanto en lo físico como en lo anímico es el resultado del trabajo que el ser del niño, activo en cuerpo y alma, debe realizar en el camino hacia la integración armónica de todas las funciones y particularidades de la actividad orgánica.

2- EL NIÑO “TERRENAL” Y EL NIÑO “COSMICO”

En el diagnóstico médico escolar actual, encontramos siempre descripciones de estados finales. Algunos de los mismos ya fueron mencionados en el capitulo anterior: minimal brain distinction,, alteraciones agresivas en el comportamiento, problemas diversos con respecto a la reacción frente al medio ambiente, hiperkinesis. Al buscar en los libros las causas para tales enfermedades, nos encontramos con términos como estos: “hemorragia cerebral”, infección durante el embarazo, o poco después del parto, causas multifactoriales, “causa desconocida” y otros. En esta clase de diagnóstico y de la investigación de la causa, la mirada no está orientada hacia la tarea preparativa del organismo para la recepción de una enfermedad, sino que se describe un momento desencadenante, en relación con el estado final. No se capta así el por qué, el motivo por el cual este organismo fue susceptible de una infección. Esta clase de diagnóstico no contempla la esencia del asunto, sino algo que aparece exteriormente en el estado terminal, y muy a menudo ni siquiera mira esto sino solamente una concepción realizada, un modelo al que se arriba en la teoría. Por el hecho de que esto es así, tenemos que trabajar bastante para liberar el camino y lograr una mirada de un diagnóstico en el sentido verdadero: “dia” significa abrirse paso , “gnosis”significa conocimiento.

Es decir, se refiere a un paso hacia el conocimiento pleno de la esencia que se expresa en la manifestación.

Qué es el ser humano? Cuando el hombre muere , o cuando no ha nacido aún , lo imaginamos puramente espiritual, cósmico, perteneciente a las esferas , en las lejanías del espacio sideral. Después de su llegada, y cuando comienza a gritar, a comer y a ensuciar pañales, es cuando recién lo vivenciamos como muy terrenal, físico y a menudo también como carga. No todos los niños llegan a situaciones donde encuentran cabida sin problemas, a menudo es menester adaptarse terrenalmente. Qué es empero el ser? El ser del hombre está unido tanto a la tierra como también a todo el espacio del Universo . Es por ello que el ser del hombre puede manifestar la relación hacia el mundo celestial, hacia el mundo espiritual como una cualidad de su ser. Ese mismo hombre manifiesta empero el estar comunicado con lo terrenal, mediante aquello que ha recibido de la tierra , el metabolismo, las extremidades, el poder realizar actividades. A causa de vidas anteriores, cada hombre trae consigo sus parentescos del ser completamente individuales hacia el cielo y hacia la tierra, que viven en la diferenciada configuración y formación de nuestro cuerpo etérico.

Rudolf Steiner recuerda a los maestros y a los médicos escolares, que la cabeza en su arco esférico es una réplica del cielo. Allí, el pensar se puede elevar al espíritu. Existen niños que llaman la atención por una formación plástica especialmente bella de su cabeza, que se encuentra en un cierto contraste para con las extremidades. En las conferencias “Conocimiento del hombre y configuración de la enseñanza”, R. Steiner habla de la configuración plástica de las cabezas de estos niños. A su cuerpo etérico le ha sido otorgado algo del pasado, que pudo plasmar especialmente el sistema de la cabeza. Las formas del restante cuerpo en cambio poseen una formación muy diversa . Pocas veces nos encontramos con una persona en la cual la cabeza y el resto del cuerpo se hallan configurados de modo tal que podemos tener la impresión de que ya nos encontramos unitariamente al ser personal del niño. Hay rostros de niños que nos parecen “típicas caras de niños”, cuesta hallar en las mismas, en la expresión del rostro , en la configuración del cráneo algo de “forma definitiva”, algo traspuesto de “personalidad”.A su vez podemos ver manos , con dedos blandos y regordetes, con poca presión al dar la mano, y entonces nos preguntamos: allí la persona, el ser, ya se encuentra plenamente presente, o esto est­á por suceder?.Y de pronto, de un niño así , en un quinto grado , se recibe un apretón de manos auténtico, y entonces se sabe: -“ahora has llegado!”. Podemos empero recibir de un niño de tres años un apretón de manos que nos colma de asombro. En las revisaciones de ingreso a la escuela , a veces nos encontramos con niños que tienen costras de tierra en las manos y debajo de las uñas. Antes de salir de la casa, los padres les han lavado las manos , pero en el camino a la escuela ya sucedieron diversas cosas ...Allí vemos la ligadura hacia la tierra, el parentesco, podría decirse, con ésta , la aplicación con todo lo terrenal salta a primera vista. Un avión, un auto, la tierra con todos sus pormenores son amados , los niños están ligados con manos y pies a ese mundo, están dotados para la confrontación con lo terrenal. Recuerdo en especial a un niño, que me fue presentado como niño hiperquinético, donde de inmediato se supo: es un niño terrenal- pequeña y simpática nariz respingona, bonitos ojos redondos , labios abultados , cabellera rizada – un bonito rostro infantil. Pero recién al mirar las manos , se supo quién estaba allí. En el rostro, por la cabeza , no se lo podía reconocer, todavía no estaba plenamente incorporado allí como persona. Acorde a ello , su actuar a menudo era descabellado. No era un niño dotado de cielo, acompañado de un cúmulo de pensamientos, profundidad interior y calma. Por otra parte, tenemos niños , de los cuales pocas veces recibimos una respuesta despierta, racional, al preguntarles algo, y así y todo tenemos la sensación :-éste es un príncipe hechizado, una princesa hechizada con riqueza interior, que aún posee poca habilidad , con miembros aún no dominados para la tierra- un niño cósmico.

Las descripciones del ser de los niños de Rudolf Steiner no son análisis de defectos , que señalan aquello que le falta al niño y lo que en él no funciona, sino que son descripciones de dotes del ser, particularidades del ser, parentesco del ser. Tenemos niños dotados para la tierra , niños dotados para el medio ambiente, niños orientados hacia las cosas que empero no son aún muy juiciosos y que por lo tanto no pueden hacer un provecho real de su aplicación, y es por ello que necesitan nuestra ayuda. Y tenemos niños dotados del cielo , que dentro de sí portan una riqueza , que empero aún no pueden expresar fehacientemente por carecer aun de la necesaria aplicación terrenal. Como aquí se trata en primer lugar de algo etérico-funcional, y del modo como del pasado se traen parentesco del ser, que ahora llegan a la expresión dentro de la plástica de la figura , aquí Rudolf Steiner no da indicaciones medicinales, a pesar de que como médico en el tratamiento de estos niños , seguramente implementaremos este o aquel medio constitucional, concordante con aquello que el niño esté necesitando.

Que tratamiento recomienda Steiner para los niños dotados para la tierra?.Estos niños independientemente de su temperamento-pueden ser sanguíneos, coléricos, flemáticos o melancólicos - poseen un leve tono melancólico en su ser , una cierta disposición hacia la “desafinación”, hacia el mal humor. Naturalmente , esto puede promover un sinnúmero de los así llamados problemas de comportamiento. Cuando alguien de por si está de mal humor y luego le acontece algo desagradable, por supuesto que puede ser sacado de su equilibrio con mayor facilidad que alguien que está de buen humor y por tal razón puede soportar más inconvenientes. El tono melancólico colateral proviene del hecho , de que esa dotación hacia la tierra asimismo conforma una carga terrenal. El componente de la herencia, aquello que terrenalmente viene a nuestro encuentro , predomina en estos niños en el momento de encarnarse. Como lo celestial no es lo suficientemente fuerte, no puede compensar debidamente lo terrenal y de este modo, los niños mas bien son dominados y determinados por aquello que proviene de la corriente hereditaria. Terapéuticamente, aquí se recomienda buscar, socorrer a los niños en el lugar en que se encuentran. Es este un fundamento que como médicos y maestros tenemos que tener presente una y otra vez, sobre todo también en la psiquiatría infantil, en la psicología y en las clases de apoyo: DEBEMOS IR EN BUSCA DE CADA NIÑO CON LAS MEDIDAS CORRESPONDIENTES, AL LUGAR DONDE SE ENCUENTRA. Cuando existe un tono melancólico colateral, iremos en su busca con una melodía en tono menor, conduciéndolo al tono mayor ; se llevará a cabo el cambio de afinación recién después de haber encontrado el tono del niño. Los niños terrenales generalmente tienen una expresa aplicación hacia el movimiento, es fácil buscarlos allí. Movimiento interior es música, canto; movimiento exterior , es movimiento corporal. Así, la música y la euritmia son las figuras claves en la terapia de los niños terrenales. Es un desafío para el maestro , puesto que son justamente estos niños los que se tiran al suelo y no quieren participar. Así y todo, la euritmia es lo terapéutico para estos niños. Poder ayudar aquí, requiere del máximo poder de identificación del maestro – dado que: de qué depende todo ahora?.Los niños están dotados de movimiento , según su tendencia también están dispuestos hacia lo musical, y a menudo escuchan la música con agrado. Por cierto que Steiner señala, que a menudo la disposición musical aun se halla profundamente oculta y tendrá que ser despertada. Que es lo que estos niños tienen que aprender a partir del movimiento, a partir de la música? Tienen que aprender a participar con el sentimiento de aquello que hacen, y lo pueden hacer únicamente si el maestro mismo se identifica con la tarea. Tomemos como ejemplo una clase de euritmia.

Cuando se tiene una clase con diablillos, circunstancialmente con algo con lo cual pueden moverse de manera casi indiscriminada -yendo así al encuentro de un deseo de los niños , algunos de ellos se sienten felices al poder hacerlo así, al poder retozar hasta saciarse, sobre todo , cuando con anterioridad asistieron a una clase donde estaban sentados y debieron concentrarse. De este movimiento libre, luego se pasará a una práctica del movimiento determinado, durante la cual los niños terrenales serán espectadores que tienen la misión de observar y manifestarlo así, cuando un movimiento o una forma ha sido bellamente lograda. Luego estos niños podrán realizar estos mismos movimientos , mostrándolos al resto de los niños. Así , la conciencia es guiada hacia la belleza de un movimiento. Qué sucede de esta manera? Se despierta una percepción con respecto al movimiento propio. Los niños aprenden a desarrollar una percepción referida a aquello que han traído a modo de talento del ser , vale decir, la posibilidad de poder moverse y relacionarse con todo lo terrenal. Mediante la reiterada repetición de vivencias de esta clase, la personalidad del niño puede tomar conocimiento en medida cada vez mayor de su talento, pudiendo entonces manejarlo debidamente. Se despierta así una sensibilidad para con la música, el movimiento, lo bello, lo luminoso, lo oscuro , lo tenso, lo relajado, liberado. De esta manera llega a la conciencia del niño aquello que posee como capacidad y como interés. Un caudal de sentimientos despertados de esta manera contribuye a despertar la cabeza aún dormida, puesto que , si tenemos un sentimiento, una sensación, si tenemos ganas y deseo de aprender algo, aparecerán las ideas y pensamientos con mucha mayor facilidad que cuando en el ámbito del sentir impera una zona gris. Son los sentimientos los que pueden despertar los pensamientos dormidos, de modo tal, que el cielo puede comenzar a decir algo también a estos niños. Lo decisivo es por lo tanto, que en primer lugar se despierte ese ámbito del sentimiento y que el niño aprenda a percibir su propio talento del ser.

En el caso del niño cósmico, que trae consigo la posibilidad de mover lo referido al pensamiento ,R. Steiner orienta la mirada hacia la enseñanza contemplativa, historia, geografía, estudio de la naturaleza, literatura, poesía. También aquí al maestro se le impone el requerimiento de ir en busca del niño , al lugar donde se encuentra. En este caso empero, depende de promover en el niño fuertes tensiones del sentir. De una reunión con los padres se me informó cierta vez, que una madre contó que su hijo, que estaba en quinto grado, todos los días le narraba exaltado las novedades que sucedían en Roma. Cierto día empero, había llegado a la casa guardando silencio, pasando por la puerta abierta de la cocina sin pronunciar palabra alguna, había arrojado su mochila a un rincón exclamando desesperado:

-“Madre , César ha muerto!”. Luego había corrido a su habitación donde permaneció recluido por un tiempo. Allí, el maestro ha podido promover tensiones del sentimiento, que duraron hasta la llegada a su casa. Eso es ideal para los niños cósmicos. Al respecto, no es importante saber el año en que ha vivido el César, ni tampoco si todos los pormenores sucedieron exactamente así como el maestro los ha contado a partir de la situación de ese momento: la vestimenta del César, su sonrisa , su manera de caminar, eso por cierto se narra de distinto modo en las diferentes escuelas. No tiene importancia. Lo que importa empero, es que el ser del César que vivió en el maestro y que a través de él llega al niño, es captado por éste a través de su sentir, pudiendo entonces establecerse una relación personal hacia el César. Lo importante es, en primera instancia, crear la base anímica y la motivación para la adquisición de conocimientos posteriores. Sobre una base de estas características, podrá ser logrado con mucha mayor facilidad. El niño terrenal y el niño cósmico necesitan ambos sobre todo, el tratamiento artístico de los contenidos de la enseñanza. Dado que en el arte, siempre tenemos que ver con el sentir, con la vivencia. Un artista real lo podemos caracterizar con el ejemplo de una cantante de opera, que al cabo de una maravillosa presentación, al cabo de la cual habían llovido los ramos de rosas sobre el escenario, está sentada apesadumbrada en un rincón por el hecho de que en un paisaje determinado le falló una nota. Ahora tomó conocimiento exacto de como cantaba la Senta en el “Holandés errante”, al cabo de la representación numero 163.Y en la próxima representación descubrirá cómo nuevamente poder mejorarlo más aún. Y nosotros tal vez estamos pensando- al practicar un lema , una poesía durante cuatro semanas, que ya lo dominamos!.Esto demuestra , que aún no nos hallamos en ese sendero del arte, donde nunca se llega a la perfección, donde empero se aprende a entrar en acción para llegar a la vivencia de la belleza, que únicamente puede ser conquistada a través de la práctica, el ejercicio del arte. Necesita del maestro como artista, que expone dramáticamente lo que debe narrar, quien por ejemplo con sentidas palabras y participación personal puede describir al granito, lo que éste experimenta en la evolución del mundo en las montañas nórdicas, junto al fiordo , lo que sobre él pesa , el motivo de su existencia, de modo tal que puedan generarse participación, vinculación anímica, vinculación de realidad , interés por el mundo. Este modo de enseñanza logra traer a los niños cósmicos a la tierra , al percibir y sentir asimismo lo que conocen mediante el pensar escuchando al maestro. Así se despierta el interés por el mundo , por el medio circundante y a través del sentimiento así despierto , su ser puede conectarse al hombre-metabólico y de las extremidades -las herramientas terrenales. Y a su vez , el “niño falto de cabeza”, pero dotado de movimiento, el niño con el talento terrenal, a través de la vivencia de la fuerza y de la belleza de una forma , del poder dominar un movimiento puede encontrarse a si mismo y va encontrando lentamente la conexión hacia aquello que como capacidad del pensar , como riqueza espiritual se ha traído de la existencia pre-natal. La frase clave en el tratamiento de los niños terrenales y los niños cósmicos en R.Steiner es : “desarrollar el sentimiento por el mundo”.El mundo no consiste únicamente en luz y color y en lo narrado, consiste también en lo musical-movido, lo tonalmente terrenal. Y en el poder llegar a sentir todo esto- ésa es la misión. Muchos maestros podrán alegar: “No es posible que haga algo especial para cada alumno en las clases”.Cuando el maestro empero toma como principio el DESARROLLAR SENTIMIENTOS POR EL MUNDO y trabaja en sus gestos, en su expresión , en la melodía de su habla, al tomar conciencia de que cada timbre de su voz, cada tonalidad constituye una sensación para los niños terrenales, la educará, llevándola a la parte media , que posee la función mediadora entre la tierra y el cielo, entre el pensar y el actuar: la vida del sentir. Cuando empero manifiesta lo contemplativo a través del sentir, encarnándolo, entonces conduce a los niños cósmicos al ámbito del sentir al mundo. En ambos casos se trata del fortalecimiento de la parte del medio, de la que todo depende, de modo tal que el otro tipo de niños puede estar participando tranquilamente de los ejercicios implementados para la otra parte. Para finalizar, digamos unas palabras acerca de la euritmia: La euritmia es el mejor medio de formación para el maestro mismo , con respecto a esta enseñanza de arte .A los niños de la actualidad les cuesta cada vez más el poder erguirse realmente, en sus gestos, el ESTAR PRESENTE en sus movimientos. Las atracciones del mundo terrenal hacen que muchos niños se tornen mas terrenales de lo que serían de otro modo. Cuando el maestro trabaja con toda su dedicación en su postura, en sus gestos, en el modo como su yo se manifiesta a través de su cuerpo, esto posee un fuerte efecto sobre los niños. Es importante empero , que la euritmia sea estudiada y practicada con los tres aspectos de cada sonido, tal como se representan en las figuras eurítmicas. No debemos aprender únicamente la forma del movimiento, o sea, como se realiza por ejemplo la “B”, sino también la cualidad que se evidencia en el color del velo , y que R.Steiner denomina el sentimiento. Es así que tenemos que sentir por ejemplo la cualidad de la “B”, el amparar y el envolver , el resguardar. Y es especialmente importante además, que aprendamos a conocer el carácter de los sonidos , que están marcados en determinados ámbitos de la figura humana o de la túnica mediante un tercer color o mediante rayas. Allí tiene su expresión el impulso volitivo de la figura del movimiento, llevada al sentir. Al tomar en cuenta estos tres aspectos: por un lado, lo referido al pensar- Qué significa la forma? ,como está construida?- por otro lado , lo referido a lo que hemos sentido-Qué expresa, cómo vivo yo dentro de la misma , participo realmente en ella con todo mi sentir?.-Y ,como tercero, el carácter ,entonces , a través de ese triple esfuerzo, le estamos brindando una formación a nuestro propio ser-humano trimembrado, de modo tal, que nos encontramos realmente presentes allí con nuestro yo. A menudo se formula la pregunta: La cabeza pequeña no es idéntica con el aspecto terrenal del niño y acorde con ello ,la cabeza grande con el niño cósmico?.La observación ha mostrado que no es así. Hay tanto niños de cabeza grande como también niños de cabeza pequeña , con posible dotación terrenal o cósmica. El hecho de la cabeza grande o pequeña es expresión de la naturaleza física y el común accionar del sistema neurosensorio con el metabolismo. Correspondientemente, el tratamiento se orienta hacia un apoyo de las funciones físicas, como nutrición y percepción sensoria. Algo diferente sucede en el caso del niño terrenal y del cósmico, donde se trata del plano etérico. Aquí , todo depende del hecho de si el yo del niño puede individualizar correctamente la c abeza o los miembros. Sólo el organismo etérico compenetrado por el yo está capacitado a adecuar debidamente y transformar de modo correspondiente aquello que proviene de la herencia. Cuando esto no se logra fehacientemente, predomina uno de los ámbitos polares. Aquí, la terapia se orienta primariamente hacia la vida anímica, dado que los sentimientos pueden mediar entre el cuerpo etérico y el cuerpo astral. La actividad del organismo etérico es impulsada a través de sentimientos. “Vivenciar” significa sumergirnos con nuestra atención (actividad del yo ) dentro del cuerpo etérico, a través de la mediación de la vida anímica. Los conceptos básicos del Estudio del Hombre, que Rudolf Steiner introduce a la pedagogía, son como letras que, leídas en su contexto, recién nos revelan al ser del niño de modo tal , que a su vez podemos saber el tratamiento que podemos brindarle. Tenemos sin embargo que acercar a cada uno de estos conceptos básicos al niño, para examinar qué puede revelarnos mediante la observación del niño. La pregunta acerca del temperamento por ejemplo , nos brinda conocimientos diferentes acerca de las cualidades del niño, que la pregunta acerca de la cabeza pequeña o la cabeza grande, o aquella , acerca del talento terrenal, o el talento cósmico.

3- EL NIÑO “RICO EN FANTASIA” Y EL NIÑO “POBRE EN FANTASIA”.

Cerrando su relato acerca de los niños terrenales y los niños cósmicos, R. Steiner habla del niño rico en fantasía y pobre en fantasía. ¿A qué se refiere con ello? “Pobres en fantasía” son los niños que tienen dificultad para llevar sus concepciones a la conciencia, y “ricos en fantasía” son los niños que tienen el problema de no poder deslizarse de aquello que ha llegado a su conciencia. La riqueza de fantasía debe ser comprendida aquí en el más amplio de los sentidos, como contenido de pensamientos de la conciencia, también como recuerdo y memoria. En su libro “La Ciencia Oculta”, R. Steiner nos dice que el yo humano vive dentro del recordar y del olvidar, así como el cuerpo astral vive en el dormir y el estar despierto en la claridad de la conciencia y la oscuridad de la conciencia. Hay personas que padecen sufrimientos por el hecho de no poder olvidar, otras personas por no poder recordar. En ambos sufrimientos estamos afectados en nuestra persona, en nuestro yo, de manera central. La conciencia propia depende ,en gran medida, del hecho de que las experiencias, los recuerdos, puedan ser manejados concientemente, de tal manera que no nos acosen ni desaparezcan en lejanías inalcanzables. La salud del alma para toda la vida futura depende de que logremos crear para los niños la base, el fundamento para su saludable vivencia del yo y su conciencia propia. Esa es la misión que se nos impone para el tratamiento de los niños ricos en fantasía y los niños pobres en fantasía.

Preguntémonos en primer lugar, ¿de dónde proceden los pensamientos? ¿Acaso el organismo etérico no es a su vez portador de la vida de los pensamientos? Es de máxima importancia saber que las fuerzas ordinarias del pensar del hombre son las refinadas fuerzas de configuración y de crecimiento. “Dentro del configurar y del crecer del organismo humano, se manifiesta lo espiritual. Puesto que eso espiritual en el curso de la vida se revela como algo espiritual” (GA27). De esta manera, Rudolf Steiner describe el origen del pensar. Y es esa descripción que tenemos que tener presente y tenemos que comprender al querer emprender el tratamiento de los niños ricos en fantasía y los niños pobres en fantasía. Imaginemos como un cuerpo humano, en el curso de tres septenios crece del estado de cincuenta centímetros a un metro ochenta. La fuerza del crecimiento que promueve esto, que diferencia los órganos, llegando hasta la configuración del sistema nervioso central, paso a paso queda a disposición para el pensar humano. De esta manera se llevan a cabo, en correspondencia con el crecimiento corporal, pasos característicos en el desarrollo del pensar.

En la segunda mitad de la vida, comienza entonces, paso a paso, el proceso de involución. Ahora, las fuerzas de la regeneración disminuyen más y más. El sistema nervioso pierde algo de líquido, todos los órganos involucionan paulatinamente, comienzan a atrofiarse y su regeneración es cada vez más difícil. Cuando el cuerpo se ha tornado inservible, llega la muerte. En la persona con un envejecimiento en salud, se produce el milagro de que el desarrollo espiritual puede seguir avanzando, mientras que el cuerpo entra en la involución de la vejez. Esto es posible por el hecho de que del organismo sumido en envejecimiento se liberan las fuerzas regeneradoras, estando a disposición de la actividad del pensar como nuevas posibilidades creativas. Aquí posibilitan las nuevas cualidades del pensar en la vejez.

El hombre de la primera mitad de la vida, que piensa con sus liberadas fuerzas del crecimiento, piensa más bien de modo personal y con referencia a sí mismo. Construye su propia existencia, aprende, estudia, sus proyectos conforman el centro de su pensar. El motivo guía es la “auto-realización”. Esto concuerda por completo con la construcción del propio cuerpo. Esa tendencia, luego , es inherente al pensar. En la segunda mitad de la vida, en cambio, de los cuarenta hasta alrededor de los cincuenta años, cuando se está en condiciones de elevar realmente a la conciencia la cualidad de estas fuerzas de regeneración, aparece de modo creciente la disposición para un pensar que ya no está relacionado tan estrechamente con el propio cuerpo y la autoconservación.

De pronto nos resulta más fácil pensar en otros, colocar en el centro de la atención las cuestiones del mundo y buscar la “realización del mundo” en lugar de la “realización propia”. El cuerpo se torna más pesado y está supeditado a diferentes limitaciones, el pensar se torna más sano, más desprendido, mostrando una mayor entrega – se genera la sabiduría de la vejez. Dado que estas nuevas posibilidades del pensar proceden de la renuncia a la regeneración propia y la frescura juvenil del cuerpo.

Es una misión importante preparar a estos jóvenes seres humanos para un desarrollo en el cual aquello que se libera como fuerza del crecimiento se desprenda del cuerpo de manera tal, que pueda ser tomado por el yo, para que el recordar y el olvidar entren al manejo conciente con la mayor intensidad posible. Esta facultad no puede generarse cuando nos dejamos arrastrar únicamente por los acontecimientos del día. Tenemos que tomarnos siempre una breve pausa, en la cual recordemos lo habido, en la cual practiquemos la vista general con respecto a lo vivido para luego pasar a olvidar concientemente – lo cual conforma una práctica de la voluntad.

Rudolf Steiner quiere guiar la atención hacia tales posibilidades, al describir a los niños pobres y ricos en fantasía. Indica que en niños que muestran un des-equilibrio en una u otra dirección, estamos frente a una alteración de la metamorfosis de las fuerzas del crecimiento.

Partamos nuevamente del desprendimiento de las fuerzas del crecimiento del cuerpo: primero, tenemos la vida inconciente, sujeta al cuerpo, y cuando estas fuerzas se liberan del cuerpo, se genera en primera instancia vida del pensar inconciente. Al ser transmitidas impresiones, en la escuela o en otros lugares de la vida, se torna conciente la vida del pensar, que en un principio estuvo dispuesta de modo inconciente para la toma del conocimiento del mundo. Todos nosotros inconcientemente sabemos mucho más que aquello que tenemos en la conciencia, y depende de nuestra voluntad de aprendizaje si podemos clarear aquello que, de modo latente, ya estamos sabiendo. Algunas personas que llegan a conocer la antroposofía afirman, que aquello que leen en los libros de Rudolf Steiner, ellos mismos lo llevan escrito en su corazón. En realidad siempre habían pensado que muchas cosas eran así, sólo que no lo habían sabido con esa claridad. Los pensamientos están allí, pero no tenemos clara conciencia de ellos.

Este es un campo que está profundamente relacionado con enfermedad y con salud. Las fuerzas que se liberan del cuerpo para convertirse en fuerzas concientes del pensar proceden del organismo maduro y de hecho son “excedente”? - ¿Están libres para ser tomadas por el yo y utilizadas en el trabajo del pensar, o tal vez son inmaduras, desprendidas anticipadamente del cuerpo, teniendo aún conexión con el físico, de modo tal que en ellas está presente todavía la dinámica propia de las fuerzas del crecer procedente de los órganos? En ese caso, pueden aparecer repentinamente, a modo de contenidos de conciencia interiores involuntarios con carácter obsesivo o de alucinación.

Rudolf Steiner nos dice: “Las enfermedades mentales se producen de modo tal, que tiene lugar una metamorfosis no madura o fuera de tiempo, de las fuerzas del crecimiento”.(GA205). Un niño rico en fantasía, un niño que no puede desprenderse de sus concepciones, no es enfermo mental en el sentido propiamente dicho, se halla empero en la situación de que se desprende algo más de fuerzas de crecimiento que aquello que puede ser manejado libremente por el yo, por lo cual los pensamientos conservan su dinámica propia sujeta al cuerpo, no pudiendo ser dominados completamente por el yo.

Esto se ve al observar a los niños. Cuando por ejemplo se ha dicho algo que le es importante a uno, puede suceder que pueda ser captado por un niño rico en fantasía de una manera muy profunda. Cavila acerca de ello durante toda la clase, y ya no posee apertura para otra cosa que sucede en la clase. En un fenómeno de esta índole, ya está dada la tendencia hacia la enfermedad. Dado que la enfermedad, en definitiva está relacionada siempre con el fenómeno de que la integración de las muchas posibilidades de función y de actividad sobre el campo físico y anímico ya no pueden ser llevadas a cabo por el yo, apareciendo en cambio fenómenos y manifestaciones de aislamiento y fijación.

O tenemos el fenómeno opuesto: El maestro dice algo, y es como si cayese a través de un colador! El yo impotente para sujetar los pensamientos. A menudo sucede que estamos contentos si los niños saben algo, sin prestar mayor atención al hecho de si se trata de un conocimiento fijo o un conocimiento recibido con plenitud de vida. Tenemos que aprender empero, a prestar atención a este hecho. ¿Los niños pueden “agarrar” y soltar en las diferentes etapas de la clase? O acaso quedan “colgados” en determinadas cosas? También aquí tiene que producirse un respirar: recibir, sujetar y soltar, para estar libre nuevamente para otra cosa. O puede producirse el otro extremo: El maestro imparte toda una clase principal y lo que trae se deposita , sin lugar a dudas, en la organización del niño, en la profundidad de su cuerpo, pero en la conciencia impera lo soleado, la apertura, la claridad, sin recuerdo/memoria alguna! También aquí encontramos en el tratamiento indicado por Rudolf Steiner la arquetípica ley terapéutica: Hay que buscar a los niños en el lugar donde se encuentran.

¿Dónde se encuentra un niño de fantasía rica, con la inclinación hacia ideas obsesivas, que no puede olvidar sus representaciones, no las puede soltar? Qué necesita un niño así? Cómo ayudar a este niño? Cuando nosotros, los adultos tenemos la cabeza atestada de problemas y ya no sabemos cómo manejarnos con los mismos, cómo cambiar de ideas, decidimos hacer una caminata, nos ponemos en movimiento y esperamos que así, y con la ayuda del aire fresco se mueva algo dentro de nuestra cabeza. El movimiento es, a su vez, el medio curativo para los niños en cuestión. Es menester elegir materias, en las cuales puede ser practicado concientemente ese ponerse en movimiento, ponerse en marcha, por ejemplo al escribir, cuidando que los niños no se detengan en determinadas letras, sino que lleguen a una armoniosa fluidez (Nota: es verdad, hace años que he descubierto esto, cuando algo me preocupa mucho, el mejor remedio ha sido para mí, sentarme y seguir escribiendo y escribiendo. A.M.).

También el canto es una materia del movimiento! Cuando se tiene miedo, nos persiguen representaciones que no podemos dejar atrás. Algunas personas comienzan a cantar en esta situación, y de hecho se sienten más libres entonces. Para los niños ricos en fantasía, el cantar puede constituir una ayuda decisiva. Todo el cuerpo entra en vibración a través de la actividad propia, la vida representativa se descongestiona y vuelve a fluir.

En el niño pobre en fantasía, al que le cuesta elevar sus representaciones, el maestro implementará todo su amor y toda su cuidadosa dedicación para ayudarle a emplear sus sentidos. Mediante la actividad sensoria, la vida del pensar debe sujetarse a representaciones que puedan ser recordadas. El estar presente y mirar cómo se pinta, el observar, el hacer escuchar atentamente- ésos son medios adecuados. También la música instrumental que requiere una audición muy atenta, es una ayuda para estos niños. R. Steiner propone que en una misma clase estos niños deberían cantar y ejecutar música instrumental, de modo tal que alterne el canto y la ejecución musical. De esta manera, los mismos niños cobrarán una acción higiénica mutua, aún cuando los unos practicarán la música (ricos en fantasía) y los otros estarán escuchando ( pobres en fantasía).

La euritmia posee un lugar especial para los niños ricos en fantasía y los niños pobres en fantasía. Esto es plausible de modo inmediato para los primeros, que no pueden desprenderse de sus representaciones. Para ellos, es una excelente ayuda entrar en movimiento con todo su cuerpo, a través del caminar, avanzar con paso solemne y saltar. Para estos niños, las vocales tienen un efecto especial. Estas viven en la corriente sanguínea, forman los órganos. Al ser practicados en el solemne caminar, en el movimiento, cobran un efecto tranquilizador sobre las representaciones con tendencia a salir con exceso del organismo. Estimulan las fuerzas del crecimiento para el plasmado de los órganos, y las fijan allí de modo tal, que no pueden desprenderse con tanta facilidad. Rudolf Steiner destaca en el Curso de Euritmia (Euritmia Curativa GA315) de qué manera las vocales incentivan el “ser uno mismo”, la consolidación de la forma a crearse. Pero también a los niños pobres en fantasía, a los que les cuesta llevar concepciones a su conciencia, se les puede brindar ayuda mediante la euritmia. A ello los beneficia practicar lo referido a las consonantes, preferentemente estando parados, vale decir, únicamente con los brazos. Las consonantes ayudan a disolver las formas rígidas, se oponen a las deformaciones – y nos sacan de “uno mismo”.

Conozco un bello ejemplo de una maestra de euritmia que llevó a la práctica lo indicado por R. Steiner. Se trataba de un alumno del ciclo superior que, según lo informado por su madre, por la tarde se pasaba horas haciendo tareas para la escuela, porque le costaba recordar lo que habían tratado en el aula. Este alumno accedió a participar de una representación euritmística de un cuento de hadas presentado por el maestro de euritmia, conjuntamente con otros compañeros de su curso. Los alumnos actuaron como narradores y tenían que representar principalmente consonantes, estando parado. Esto significaba un ensayo de una hora, dos veces por semana. Hacia el final se agregaron aún ensayos extra, fuera del horario escolar, que el alumno en cuestión aceptó sin protestar. Cuando la maestra le preguntó cierta vez, si el esfuerzo no era excesivo para él, le respondió: “No, ayer, después de la prueba estuve muy bien y aún pude terminar mi cuaderno de época”. Vemos así que las consonantes – y sobre todo, si los ejecuta estando parado- tienen el efecto de aflojar un poco lo espiritual del hombre metabólico- y de las extremidades, llevar a los órganos a la situación de que se suelten formas atascadas, entrando a nuevas posibilidades de configuración, transformándose hacia lo saludable, siendo que las fuerzas del crecimiento son liberadas con mayor facilidad para el pensar.

Vemos entonces cómo la conciencia propia, tan importante para la vida futura, vive en el recordar y el olvidar, y cómo el yo en realidad, está llamado a situarse en el umbral de la conciencia, a modo de su amo acerca del dormir y el estar despierto, su recordar y su olvidar. Esta imagen – el yo situado en el umbral, vigilando su vida anímica- la podemos encontrar en toda clase de euritmia, en toda clase de música y en cada clase en la cual estamos tratando con estos elementos. Y podrá acompañarnos.

Cuando en el niño de cabeza grande y el niño de cabeza pequeña miramos el tamaño y la forma corporal, estamos frente al sello lacrado del yo en el cuerpo físico. Por tal razón, el tratamiento también es físico. En el caso del niño cósmico y del niño terrenal no se trata del aspecto de la forma sino del proceso generador de esa forma. Obtenemos la impresión de que el sello lacrado del yo aquí vive más bien de manera funcional en el etérico. La terapia, por tanto, se encuentra también en el ámbito de lo anímico-funcional. El despertar de vigorosos sentimientos estimula las fuerzas del crecimiento para el plasmado de las formas, siendo que entonces, el yo, desde el cuerpo astral incentivado, puede actuar en dirección a la constitución etérico-física. En el caso de los niños ricos en fantasía y en los niños pobres en fantasía, la mirada es guiada hacia los contenidos de la conciencia. Cómo se maneja el yo con aquello que es llevado a la conciencia por el cuerpo astral, lo que vive en el dormir y el estar despierto, y lo que está presente en el yo, como recordar y olvidar. Nuestra búsqueda terapéutica también aquí se orienta hacia la ayuda al niño, hacia el desarrollo de su parte media, para que se torne posible una ocupación real del ser, un sentirse humano. Aquí podemos sentir y percibir el sello lacrado del yo en lo astral.

Una y otra vez, Rudolf Steiner les habla a los maestros con respecto al correcto aprendizaje del respirar. En la descripción de los niños, donde cada vez se parte de una polaridad y en la terapia se conduce a la parte media, aparece la ley arquetípica de la respiración como equilibrio entre dos polaridades: movimiento y calma. La calma y la concentración son condiciones previas para cada actividad nervio-sensoria plena de sentido. La disposición al movimiento en cambio, es condición previa para toda actividad metabólica y de las extremidades. Aprender a respirar correctamente- hablando en términos del Estudio del Hombre- equivale a aprender a vivir dentro del organismo trimembrado, aprender a encontrar el centro, encontrar la parte media.

En referencia a las clases, aprender a respirar correctamente, significa recibir al objeto de la enseñanza con entusiasmo e interés, moverlo con alegría para llegar así a la creación individual. Por supuesto que al amor le corresponde siempre también el dolor. Recibir algo con interés, o bien, con amor, no significa que eso sea siempre muy simple, también cuesta esfuerzo. Pero cuando el maestro se compenetra plenamente con la materia a enseñar, y la presenta intuitivamente, tal como se ha referido en relación con los niños de cabeza grande y los niños con cabeza pequeña, podrá ser incluido también un niño con grandes dificultades de aprendizaje, de modo tal, que abre su simpatía en esa dirección, con el resultado de poder relacionarse luego, paso a paso con esa materia. Es así, que justamente el manejo del tratamiento de estos seis tipos de niños puede ser una ayuda para el “Aprendizaje del correcto respirar” y el descubrimiento de nuevas ideas al respecto.

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Tomando como marco de trabajo el artículo anterior, comparte cómo te describirías (cabeza grande/chica, terrenal/cósmico, rico/pobre en fantasía) cuando eras niñ@. Si lo prefieres, puedes describir a uno de tus hijos o alumnos: